- Narra Mac -
Abrí los ojos con pereza, no quería levantarme. Seguro que eran las 12 a.m. pero no quería. Sé lo que están pensado, 'uy que floja es', pero ustedes me entenderían si se hubieran quedado hasta muy tarde hablando con Harry Styles, por telefono.
Veís ahora si me entienden, ¿quién no se quedaría hablando con ese hombre esta que se acostara? Yo creo que ninguna.
Me fui a la ducha y cuando salí, me sequé el pelo y me vestí:
Me puse el pelo mojado en un moño más o menos alto y bajé a desayunar.
(...)
- Narra Louis -
Golpeé su puerta de nuevo, pero parece que no hay nadie. Estaba apunto de irme cuando la puerta se abrió, dejando ver a Nati con una sonrisa en la cara y su pijama en su cuerpo. Sonreí.
Louis: Hola.
Nat: Hola, ¿qué haces aquí?
Louis: Estaba aburrido y me he dicho, ¿porqué no ir a casa de mi amiga?
Nat: - rió - Entonces has venido a la buena amiga - ahora reí yo.
Louis: ¿Me dejas pasar?
Nat: Oh, si claro - reímos mientras ella se hacía aun lado y cerraba la puerta detrás de mí - ¿Quieres tomar algo?
Louis: No he desayunado y... - me interrumpió.
Nat: ¿No has desayunado? Eso está muy mal hombre - reí, me cogió del brazo y me arrastró hasta la cocina - vamos a desayunar, por suerte yo estaba apunto de hacerlo - reímos y entramos en la gran cocina.
(...)
- Narra Mac -
Cuando entré en la cocina me paré en seco.
Mac: Harry, ¿qu-qué haces aquí? - pregunté al verlo sentado allí.
Harry: Quería venir a verte - aww que lindo.
Mac: Aw eso es muy dulce - besé su mejilla con delicadeza, él me sonrió mostrándo sus hoyuelos.
Harry: ¿Vas a desayunar?
Mac: Si, ¿quieres tu también? - rió.
Harry: Estaría bien.
Harry se unió a mí en la preparación de mi rico desayuno y se hizo uno para él. Café, dos rebanas de pan con aceite y poco más. En cambio yo todavía tomaba colacao. Me sonrojé cuando él levantó las cejas al ver que me echaba dos cucharadas del bote.
Harry: - rió - ¿Aun utilizas colacao?
Mac: Claro, es lo más rico que hay.
Harry: El café es mucho más bueno.
Mac: Mhm, creo que no.
Harry: Prueba un poco.
Mac: No gracias, prefiero que lo disfrutes tu - se echó a reír y puso la taza llena de café en la mesa.
Harry: Eres muy testaruda.
Mac: ¿Ahora te das cuenta? - volvió a reír. Dios su risa era como música para mis oídos.
Harry: Creo que hace tiempo me di cuenta - ahora reí yo, él sonrió mirándome. Tomé un poco de mi colacao y lo dejé de nuevo en la mesa, Harry me miró y se echó a reír.
Mac: ¿Qué pasa? ¿De qué te ríes?
Harry: Es que tienes bigote de colacao - volvió a reír y yo me sonrojé.
Mac: Eres un crío.
Harry: Me lo dicen mucho - iba a limpiarme con la servilleta cuando Harry me interrumpió.
Mac: ¿Qué pasa?
Harry: ¿Tienes que quitártelo con la servilleta?
Mac: ¿Con qué más podría?
Harry: Mhm, se me ocurre algo - se mordió el labio mientras miraba los mios. Un pequeño escalofrío recorrió mi espalda.
(...)
- Narra Louis -
Nat: ¡Estate quieto! - gritó riendo.
Louis: ¡Jamas! - reí junto con ella mientras la perseguía por la cocina.
Nat: ¡Quieto! - se paró en seco con una zanahoría en la mano y un cuchillo en la otra.
Louis: ¡No! - me abalancé sobre ella pero ésta dio un paso atrás.
Nat: Louis no me obliges hacerlo.
Louis: Sé que no lo harás.
Nat: ¿Seguro? - acercó más el cuchillo. Chillé.
Louis: Vale, vale - levanté las manos en señal de rendición. Nat rió.
Nat: Buen chico.
Louis: Ahora deja la pequeña zanahoría donde estaba - le pedí con calma, mientras ella dejaba la zanahoría yo aproveché para coger harina y abalanzarme sobre ella. Ésta chilló mientras la levantaba.
Nat: ¡No! ¡Louis, suéltame! - patalea en el aire gritando lo mismo.
Louis: Está bien - la dejé en el suelo con delicadeza. Ella se dio la vuelta y me lanzó harina a la cara.
Nat: Para que aprendas - rió.
Louis: Oh, te vas arrepentir de esto - tan pronto como dije eso, salí tras ella por toda la cocina, le lancé algunos trozos de pan y la harina que tenía en la mano, manchándola parte de la espalda. Iba a la puerta de la cocina, pero antes de que saliera, la cogí por el estómago y la atraje hasta a mí. Dio un grito ahogado cuando la levanté de nuevo y la llevé hasta donde estaban las cosas.
Nat: Por favor, Louis, ten piedad.
Louis: Eso no va conmigo - cogí más harina y lo solté por su pelo y su cara, ella estaba con los ojos cerrados, gimió en voz baja. Después de reír un poco, cogí un poco de crema y se la puse en la punta de la nariz. Me eché a reír más fuerte.
Nat: Muy gracioso - ella cogió otro poco de crema y lo limpió en mi mejilla. De pronto nos miramos a los ojos y nos echamos a reír. Mi estómago me dolía de lo tanto que me había reído. Nat se sujetaba el estómago con la mano, riéndose.
Me quedé mirándola, viendo como se reía y la forma en que su nariz se arrugaba cuando lo hacía, aunque eso daba igual, porque seguía siendo hermosa.
(...)
- Narra Mac -
Mac: Muy gracioso, Harry.
Harry: - rió - Ha sido divertido, tu cara - volvió a reír.
Mac: Si, ja ja muy divertido - noten el sarcasmo.
De repente nos miramos a los ojos y el tiempo se detuvo, sin pensar, nos fuimos acercando cada vez más, hasta que nuestros cuerpos se juntaron, tanto, que podía sentir el aliento de Harry.
Me puse de puntillas y rocé sus labios contra los míos, un escalofrío inundó mi cuerpo.
Harry: No... - cerró los ojos.
Mac: ¿Por qué no? - susurré cerca de sus labios.
Harry: Porque no funcionaría.
Mac: ¿Y por qué no lo haría?- pregunté en voz baja.
Harry: Porque ... la prensa estaría metida ... y tienes diecisiete años ... - me encogí de hombros sin importarme esas dos excusas.
Mac: La prensa no tiene porqué saberlo. ¿Y a quién le importa la edad que tengo? - le dije y él sonrió.
Se inclinó un poco más cerca, y suspiró, cerrando los ojos. Nuestros labios se tocaron, muy suavemente, y se sentía tan bien. Extendí la mano y envolví mis brazos alrededor de sus hombros, tirando de su cuerpo hacia el mío. Él hizo lo mismo en mi cintura, y el beso pronto pasó de suave a fuerte, de dulce y suave al apasionado y duro. Me empujó hacia atrás hasta que mi espalda chocó contra la pared, y me quedé sin aliento. Él utilizó esta oportunidad para deslizar su lengua en mi boca. Yo nunca solía besar así. Finalmente nos apartamos, jadeando.
Con una pregunta que los dos teníamos en mente, ¿qué pasará a partir de ahora?


¡Ay Dios mío! ¿Cómo nos dejas así? ¿Acaso quieres matarnos de la intriga? lo conseguiste D: ¡MALÉVOLA! (¿Eso existe?)
ResponderEliminar¿¡NO TIENES GATO!? Yo tampoco, tampoco le puedo echar la culpa :(
Bueno, lo de siempre, supongo: TE AMO Y TU NOVELA ES PER-FECT.
Att: Una hormiga Heleneitor que te manda muchos besos
Malévola... me suena me suena, si no existe da igual, me tenemos el don de inventarnos palabras así que ¡MALÉVOLA! jajaja
ResponderEliminarLa novela está muy intrigosa >.< Seh, me mola inventarme palabras.
Siguesiguesiguesigue asdfghnjmghjkl
Te ama, una heleneitor :)