- Narra Liam -
Fui a casa con la intención de ver a ________(tn), hacía más de una semana que no la veía o hablaba con ella. Lo peor de todo es que todo era por mi culpa, fui muy estúpido y cometí el mayor error de mi vida. Ahora había perdido todo, la había perdido a ella y eso era lo que más me dolía.
Los chics intentaron animarme con fiestas, pero solo lograban que volviera más borracho a casa, aunque no podía debido a los problemas que tuve, pero ahora mismo es lo menos que me importa.
Agarré el volante con fuerza y suspiré con nerviosismo al visualizar la casa a menos de 4 metros. Bajé del coche y caminé con decisión hacia la puerta. Cuando la abrí el silencio me dio la bienvenida.
Liam: ¿Hola? - pregunté a la nada. Sonreí cuando escuché la voz apagada de Alex venir desde la cocina.
Alex: Hola Liam, cuanto tiempo - me sonrió con cariño después de romper el abrazo.
Liam: ¿Cómo estáis?
Alex: Tu madre y yo bien, pero ________(tn) lleva una semana muy mala - la tristeza me invadió el corazón, haciéndome sentir peor de lo que ya estaba.
Liam: ¿Qué le pasa?
Alex: - se encogió de hombros - No lo sé, no quiere hablar conmigo, apenas come y habla con nadie, sale temprano de casa para irse al ballet y cuando llega es tan tarde que nosotros estamos casi dormidos - hizo una mueca - a veces la escucho llorar desde su habitación cosa que me hace sentir horrible - hice una mueca sintiéndome aún peor, sintiendo esa dolorosa sensación oprimirme el pecho, junto con el corazón.
Liam: ¿Qué podemos hacer? - Alex me miró con las cejas alzadas para luego bajar la mirada y sonreír.
Alex: Podemos hacer otra cena familiar - me señaló levantándose con energía.
Liam: ¿Cómo va ayudar... - me interrumpió.
Alex: Estaremos todos juntos, ella no quiere separarse de la familia - se acercó a mí. Extrañado por su repentina energía, fruncí el ceño - ¡Eso la hará volver!
Liam: ¿No crees que es muy simple?
Alex: ¡No! - exclamó agarrándome los hombros, aferrándose a mí como si fuera lo único que le podía mantener en pie - tiene que funcionar, eso tiene que funcionar - me miró - Debe funcionar - la tristeza en sus ojos me hicieron estremecer, ¿cómo podía haber estropeado tantas cosas por un error?
Liam: ¿Se lo dices tu?
Alex: Si, la esperaré mañana por la mañana, antes de que se vaya a la escuela.
Liam: ¿Por qué pasa tanto tiempo allí? - me miró con el ceño fruncido.
Alex: ¿No lo sabes?
Liam: ¿Saber el qué?
Alex: Tiene una actuación de ballet, el sábado que viene. Está practicando mucho y el profesor la ayuda cada día - fruncí el ceño.
Liam: ¿El profesor?
Alex: Si, pasan todo el día juntos practicando. Él la ayuda con las técnicas y con los pasos de la obra.
Liam: ¿Todo el día? - la furia me recorrió el cuerpo, haciéndome cerrar los puños en una bola.
Alex: ¿Qué pasa, Liam? - lo miré - pareces celoso - apreté más los puños hasta que se volvieron blancos.
Liam: ¡Pues claro que estoy celoso! - exclamé asustándole, suspiré y abrí los puños poniendo ahora mis manos en sus hombros - pasa más tiempo con él que con nosotros y nosotros somos su familia.
Alex: Liam.
Liam: ¿Qué? - pregunté, al saber que no seguiría la frase.
Alex: ¿Tanto te importa ______(tn)? - me quedé mirándole a los ojos unos segundos en silencio. ¿Tanto me importaba? Pues claro, estaba enamorada de ella. No podía vivir sin que estuviera a mi lado y estos días sin ver su sonrisa o sin verla o hablarle... era el infierno.
Liam: Si, me importa y mucho.
Alex: ¿Por qué? - lo miré a los ojos.
Liam: - suspiré - Porque ahora es mi familia.
Alex: Vale, ¿dónde iríamos a cenar?
Liam: Déjamelo a mí.
(...)
- Narras Tu -
Me até el moño improvisado que había hecho en mi pelo después de ducharme, me puse los leggins negros, la camiseta negra y un jersey rosa junto con los tenis. Bajé sin hacer ruido, para no despertar a mi padre y a Karen. Guardé el móvil en la mochila junto con las llaves y me fui a desayunar.
Me sorprendí al ver a mi padre allí sentando, estaba de espaldas a la puerta con el café en la mano izquierda. Tragué saliva y quitándome las lágrimas me acerqué a él.
Tu: ¿Papá? - se giró y me sonrió - ¿qué haces aquí tan temprano?
Alex: Te estaba esperando.
Tu: ¿Qué-qué pasa? - tartamudeé con nerviosismo, aun no estaba del todo bien y no quería preocupar a mi padre o a Karen.
Alex: Hemos decidido hacer una cena familiar.
Tu: ¿Otra?
Alex: Si, hemos pensado que como hace tiempo que no nos vemos por varias razones, salir a cenar como la última vez.
Tu: - fruncí el ceño - ¿Hemos?
Alex: Si, li-Karen y yo. ¿Quién más crees que me ayudaría?
Tu: Es verdad.
Alex: ¿Vendrás? - cogí el café de su mano y me lo bebí mientras le miraba, la esperanza en sus ojos me hizo sentir mal. ¿Tanto me había alejado de ellos?
Tu: Si - sonreí. Ir a una cena familiar no me haría daño, ¿verdad? Que equivocada estaba...
(...)
Bajé las escaleras mientras pedía un taxi por teléfono, cuando llegó me monté y le di la dirección que mi padre me había dicho que era. Cada vez que pasábamos por un restaurante, mi corazón latía con fuerza por miedo a que fuera ese y tendría que enfrentarme a él.
Pero el miedo y los nervios inundaron mi cuerpo cuando el taxi se paró justo enfrente de la puerta de aquel restaurante. Solté aire y pagué al taxista que tanta conversación me había dado - noten el sarcasmo. Me apresuré hacia la entrada, afuera hacía mucho frío y ni las capas que tenía me hacían entrar en calor.
Cuando me acerqué a la mesa guiada por la camarera sentí como mi corazón se aceleró por cada paso que daba. Y cuando le vi allí sentado esperando a alguien de nuestra familia, me sentí como si estuviera en una película a cámara lenta. Estaba igual de guapo que siempre, pero las ojeras y la tristeza en sus ojos le hacían ver algo diferente. Me pregunté si era así cómo me veía yo cuando me despertaba cada mañana.
Liam: Oh, menos mal, pensaba que no llegaría nadie - suspiró con alegría al verme dejar la chaqueta encima de la silla, tragué saliva, todavía sin mirarle.
Tu: ¿Dó-dónde están los de-demás? - tartamudeé con impaciencia, no podía estar a solas con Liam mucho tiempo.
Liam: No lo sé - suspiró de nuevo y miró el móvil de su bolsillo. Cuando lo guardó me miró, primero me recorrió de abajo arriba hasta terminar en mi cara. Tragué saliva, mis nervios chocaban contra mi pecho al igual que mi corazón. Maldito Liam Payne ¿por qué siempre me hacía sentir así?
Tu: ¿Crees que van a tardar?
Liam: No lo sé.
Tu: ¿Sabes algo? - espeté con ira y por primera vez desde que llegué, lo miré. Él me miró unos segundos con sorpresa y tristeza y luego bajó la cabeza. Me sorprendí por su gesto, ¿tan mal estaba?
Liam: Si, sé algo - murmuró jugando con sus dedos, como hacía cuando estaba nervioso o triste, supongo que esta vez eran las dos cosas.
Tu: ¿E-el qué? - le vi tragar salvia y noté como sus hombros cayeron con tristeza. Eso volvió a sorprenderme.
Liam: Que llegan tarde... - volvió a murmurar sin ganas. Suspiré y cerré los ojos sintiendo las lágrimas acumulándose en ellos.
Tu: Genial - noten el sarcasmo.
Estuvimos más de cuarenta minutos esperándolos en silencio, ninguno de los dos éramos capaces de hablar. Uno miraba el móvil y otro miraba a la puerta, así fueron esos largos minutos de tortura. ¿Tan difícil era? ¿Tanto daño nos habíamos hecho?
Liam: _______(tn)... - comenzó, pero se calló incapaz de seguir.
Tu: ¿Si?
Liam: Lo siento - su voz quebrada partió mi corazón.
Tu: ¿Por-por qué?
Liam: No van a venir, supongo que querrás irte.
Tu: ¿Por qué no van a venir?
Liam: Las chicas están cuidando de sus novios y Karen y Alex estaban en un atasco.
Tu: ¿Ya no están?
Liam: Dicen que han decidido ir a otro restaurante que les quedaba más cerca - suspiró - 'otro día hacemos la cena' - repitió en voz alta lo que decía el mensaje. Suspiré y me pasé las manos por el pelo. Genial, ¿qué iba hacer ahora? Porque si tengo que coger otro taxi no me va a llegar para mañana - pensé.
Liam: Si quieres yo te pago el taxi - lo miré.
Tu: ¿He hablado en voz alta?
Liam: - asintió con la cabeza - Si - hice una mueca, que despistada era.
Tu: Gracias - tragué saliva - pero no hace falta.
Liam: ¿Segura? - asentí con la cabeza. Se me quedó mirando unos segundos, unos segundos que fueron eternos y luego se levantó de la silla y cogió su chaqueta poniéndosela en el brazo - gracias por venir y gracias por no... estar tan distante conmigo.Tu: Si... - suspiré - de nada - miré al suelo, noté como sus zapatos se movieron hacia la derecha y se salieron de mi plano. Levanté la cabeza con urgencia, ¿se iba? - ¿te vas? - se paró en seco y se giró mirándome con sorpresa.
Liam: ¿Quieres que me quede?
Tu: Quiero que hablemos.
Liam: Por favor perdóname, lo siento tanto - me suplicó, acercándose a mí hasta quedar a unos centímetros, retrocedí por instinto. Él me miró con dolor, pero no se volvió acercar.
Tu: Una conversación normal, por favor Liam.
Liam: Lo siento.
Tu: Liam, ahora mismo no sé que hacer, apenas puedo hablar contigo sin que mi voz tiemble - miré al suelo mientras las lágrimas comenzaban a inundar mis ojos.
Liam: Por favor, yo te quiero y no puedo perderte - en ese momento supe que él estaba tan mal como yo y que en las revistas todo era falso, como sus sonrisas.
Tu: No creo que te acordaste de ese amor mientras lo hacías con ella - espeté dolida. Supe que le hice daño, pero mi corazón también me hacía daño cada vez que se aceleraba por él.
Liam: ¿Que no te quiero? ¿Acaso estás dudando de eso? ¿De mi amor por ti? - Lo miré esperando a que se explicara, pero cuando vi que no iba a decir nada hablé.
Tu: Tal vez fue verdad.
Liam: ¡Es de verdad! - exclamó ganándose las miradas de los que cenaban tranquilamente con sus respectivas familias y compañeras. Ambos nos sonrojamos - ¿por qué hablas en pasado? ¿Acaso tu ya no sientes nada por mí? - ¿por qué esa pregunta me dejó sin respiración? ¿Y por qué se me hacía tan difícil decir que no? ¿Que no lo quería?
Porque le quieres, ya lo sabes.
Pero me hizo daño - luché contra mi subconsciente.
Pero el amor va más haya del dolor y de los engaños, se trata de confiar y de la verdad.
Él no lo hizo.
Pero aún así le quieres, no te engañes.
Tu: - tragué saliva - ¿Y tú? - no pude, no pude responder.
Liam: ¿Yo? - lo miré y mi corazón dio un vuelvo al verle con esas sonrisas tristes que daba en las revistas. - ¿Acaso no es obvio? ¿Acaso no te lo estoy demostrando ahora?
Tu: Eso es lo que me confunde - se rió con tristeza y me miró.
Liam: Mi ojos no podían dejar de ver tu hermosa sonrisa cada vez que me sonreías, con esa felicidad que solo tu puedes trasmitir. Esos ojos que son como ventanas a tu interior que poco a poco fueron enamorándome, es que era imposible no ceder ante ti, era imposible no enamorarme de lo prohibido, y yo nunca he sido así. Nunca había arriesgando mi corazón, arriesgándome ha salir lastimado, pero tu eras diferente, tú correspondiste mi amor con la mas tierna mirada, y la más bonita sonrisa, solo tú serás mi eterno amor... La que me quiso aún sabiendo lo que venía con la fama, me quisiste por como era y no por lo que tenía - se acercó a mí y me limpió las lágrimas que hacía tiempo se habían deslizado por mis mejillas - por eso y por más, te he querido, te quiero y te querré siempre.
Tu: Liam... - sollocé, él sonrió con tristeza y juntó su frente contra la mía.
Liam: Te quiero, por dios, te quiero tanto - su llanto se unió al mío. Y mi corazón se estrujó por el dolor, la felicidad y la tristeza, todo las mismo tiempo.
Tu: Yo también te quiero Liam - suspiró y tragué saliva - pero no puedo.
Liam: Lo sé - murmuró sin ganas.
Tu: No, no lo sabes - le miré - no sabes lo que es que tu novio te engañe con su novia, no muy falsa, que es una supuesta relación por un estúpido contrato de una maldita discográfica.
Liam: Tú eres mi novia, tu eres lo único que quiero - alejé nuestros rostros y lo miré. Ambos llorábamos enfrente de esas personas, pero a ninguno nos importó. En ese momento sólo estábamos él y yo. Me secó las lágrimas con sus dedos y me besó la frente. Cerré los ojos ante esa hermosa y sincera muestra de cariño, que estrujó mi corazón de dolor.
Tu: Yo creía que conmigo era suficiente - hablé todavía con los ojos cerrados - me gustaba creer que conmigo eras feliz, que íbamos a poder con todo lo que viniera porque confiábamos en el otro.
Liam: Prométeme que no te vas a ir con nadie - abrí los ojos y le miré.
Tu: ¿Qué?
Liam: No puedo perderte.
Tu: Liam - empecé pero me interrumpió.
Liam: Por favor - miré al suelo pero me levantó la cara con sus manos que encajaban a la perfección con mi cara - por favor - suplicó.
Tu: Tendrás cara, o sea yo no puedo estar con nadie, pero tu puedes ''hacértelo'' con tu novia falsa, ¿no?
Liam: ¡Estaba borracho! - exclamó en voz baja, suspiré de frustración y más lágrimas cayeron por mis mejillas.
Camarera: Perdonad, pero si no vais a cenar, les pediría por favor que dejasen la mesa para otros clientes.
Tu: Si - lo miré - de todas formas yo ya me iba - cogí el bolso de la mesa junto con la chaqueta y me fui hacia la salida. Parpadear me ayudó a quitar el efecto borroso que crearon mis lágrimas.
Liam: ¡______(tn)! - me paró justo cuando iba a parar un taxi. Para mi suerte y para su desgracia el taxi paró y abrió la puerta, esperándome.
Tu: ¿¡Qué!? - me solté con furia.
Liam: ¿Por qué no puedes perdonarme?
Tu: ¡Porque me has engañado!
Liam: Y me siento fatal por eso.
Tu: Déjame Liam, quiero irme a casa - me crucé de brazos esperando alguna queja por su parte.
Liam: Por favor perdóname.
Tu: No puedo.
Liam: Has tenido dos semanas para poder hacerlo, por favor, te necesito.
Tu: Eso no pareció importarte.
Liam: ¿Algún día podrás perdonarme? - ambos nos quedamos en silencio, mirándonos el uno al otro. Asentí con la cabeza y le miré acercándome al taxi, como esperé me siguió.
Tu: Si - le miré - cuando cada vez que te mire no sienta que mi mundo se cae a pedazos - me senté dentro y cerré la puerta.
Con la mayor rapidez que pude, le di la dirección más cercana a casa y antes de que Liam pudiera hacer algo, el coche arrancó dejándolo atrás.


