lunes, 22 de septiembre de 2014

CAP 62: ¿Arrepentido?



Una semana después.

- Narra Liam -

Fui a casa con la intención de ver a ________(tn), hacía más de una semana que no la veía o hablaba con ella. Lo peor de todo es que todo era por mi culpa, fui muy estúpido y cometí el mayor error de mi vida. Ahora había perdido todo, la había perdido a ella y eso era lo que más me dolía.

Los chics intentaron animarme con fiestas, pero solo lograban que volviera más borracho a casa, aunque no podía debido a los problemas que tuve, pero ahora mismo es lo menos que me importa.
Agarré el volante con fuerza y suspiré con nerviosismo al visualizar la casa a menos de 4 metros. Bajé del coche y caminé con decisión hacia la puerta. Cuando la abrí el silencio me dio la bienvenida.

Liam: ¿Hola? - pregunté a la nada. Sonreí cuando escuché la voz apagada de Alex venir desde la cocina.
Alex: Hola Liam, cuanto tiempo - me sonrió con cariño después de romper el abrazo.
Liam: ¿Cómo estáis?
Alex: Tu madre y yo bien, pero ________(tn) lleva una semana muy mala - la tristeza me invadió el corazón, haciéndome sentir peor de lo que ya estaba.
Liam: ¿Qué le pasa?
Alex: - se encogió de hombros - No lo sé, no quiere hablar conmigo, apenas come y habla con nadie, sale temprano de casa para irse al ballet y cuando llega es tan tarde que nosotros estamos casi dormidos - hizo una mueca - a veces la escucho llorar desde su habitación cosa que me hace sentir horrible - hice una mueca sintiéndome aún peor, sintiendo esa dolorosa sensación oprimirme el pecho, junto con el corazón.
Liam: ¿Qué podemos hacer? - Alex me miró con las cejas alzadas para luego bajar la mirada y sonreír.
Alex: Podemos hacer otra cena familiar - me señaló levantándose con energía.
Liam: ¿Cómo va ayudar... - me interrumpió.
Alex: Estaremos todos juntos, ella no quiere separarse de la familia - se acercó a mí. Extrañado por su repentina energía, fruncí el ceño - ¡Eso la hará volver!
Liam: ¿No crees que es muy simple?
Alex: ¡No! - exclamó agarrándome los hombros, aferrándose a mí como si fuera lo único que le podía mantener en pie - tiene que funcionar, eso tiene que funcionar - me miró - Debe funcionar - la tristeza en sus ojos me hicieron estremecer, ¿cómo podía haber estropeado tantas cosas por un error?
Liam: ¿Se lo dices tu?
Alex: Si, la esperaré mañana por la mañana, antes de que se vaya a la escuela.
Liam: ¿Por qué pasa tanto tiempo allí? - me miró con el ceño fruncido.
Alex: ¿No lo sabes?
Liam: ¿Saber el qué?
Alex: Tiene una actuación de ballet, el sábado que viene. Está practicando mucho y el profesor la ayuda cada día - fruncí el ceño.
Liam: ¿El profesor?
Alex: Si, pasan todo el día juntos practicando. Él la ayuda con las técnicas y con los pasos de la obra.
Liam: ¿Todo el día? - la furia me recorrió el cuerpo, haciéndome cerrar los puños en una bola.
Alex: ¿Qué pasa, Liam? - lo miré - pareces celoso - apreté más los puños hasta que se volvieron blancos.
Liam: ¡Pues claro que estoy celoso! - exclamé asustándole, suspiré y abrí los puños poniendo ahora mis manos en sus hombros - pasa más tiempo con él que con nosotros y nosotros somos su familia.
Alex: Liam.
Liam: ¿Qué? - pregunté, al saber que no seguiría la frase.
Alex: ¿Tanto te importa ______(tn)? - me quedé mirándole a los ojos unos segundos en silencio. ¿Tanto me importaba? Pues claro, estaba enamorada de ella. No podía vivir sin que estuviera a mi lado y estos días sin ver su sonrisa o sin verla o hablarle... era el infierno.
Liam: Si, me importa y mucho.
Alex: ¿Por qué? - lo miré a los ojos.
Liam: - suspiré - Porque ahora es mi familia.
Alex: Vale, ¿dónde iríamos a cenar?
Liam: Déjamelo a mí.


(...)


- Narras Tu -

Me até el moño improvisado que había hecho en mi pelo después de ducharme, me puse los leggins negros, la camiseta negra y un jersey rosa junto con los tenis. Bajé sin hacer ruido, para no despertar a mi padre y a Karen. Guardé el móvil en la mochila junto con las llaves y me fui a desayunar.

Me sorprendí al ver a mi padre allí sentando, estaba de espaldas a la puerta con el café en la mano izquierda. Tragué saliva y quitándome las lágrimas me acerqué a él.

Tu: ¿Papá? - se giró y me sonrió - ¿qué haces aquí tan temprano?
Alex: Te estaba esperando.
Tu: ¿Qué-qué pasa? - tartamudeé con nerviosismo, aun no estaba del todo bien y no quería preocupar a mi padre o a Karen.
Alex: Hemos decidido hacer una cena familiar.
Tu: ¿Otra?
Alex: Si, hemos pensado que como hace tiempo que no nos vemos por varias razones, salir a cenar como la última vez.
Tu: - fruncí el ceño - ¿Hemos?
Alex: Si, li-Karen y yo. ¿Quién más crees que me ayudaría?
Tu: Es verdad.
Alex: ¿Vendrás? - cogí el café de su mano y me lo bebí mientras le miraba, la esperanza en sus ojos me hizo sentir mal. ¿Tanto me había alejado de ellos?
Tu: Si - sonreí. Ir a una cena familiar no me haría daño, ¿verdad? Que equivocada estaba...


(...)


Me miré al espejo antes de coger aire, hoy sería la primera vez que vería a Liam, desde que pasó... Me toqué como siempre hacía cuando estaba nerviosa. Me vestí así;



Bajé las escaleras mientras pedía un taxi por teléfono, cuando llegó me monté y le di la dirección que mi padre me había dicho que era. Cada vez que pasábamos por un restaurante, mi corazón latía con fuerza por miedo a que fuera ese y tendría que enfrentarme a él.

Pero el miedo y los nervios inundaron mi cuerpo cuando el taxi se paró justo enfrente de la puerta de aquel restaurante. Solté aire y pagué al taxista que tanta conversación me había dado - noten el sarcasmo. Me apresuré hacia la entrada, afuera hacía mucho frío y ni las capas que tenía me hacían entrar en calor.

Cuando me acerqué a la mesa guiada por la camarera sentí como mi corazón se aceleró por cada paso que daba. Y cuando le vi allí sentado esperando a alguien de nuestra familia, me sentí como si estuviera en una película a cámara lenta. Estaba igual de guapo que siempre, pero las ojeras y la tristeza en sus ojos le hacían ver algo diferente. Me pregunté si era así cómo me veía yo cuando me despertaba cada mañana.

Liam: Oh, menos mal, pensaba que no llegaría nadie - suspiró con alegría al verme dejar la chaqueta encima de la silla, tragué saliva, todavía sin mirarle.
Tu: ¿Dó-dónde están los de-demás? - tartamudeé con impaciencia, no podía estar a solas con Liam mucho tiempo.
Liam: No lo sé - suspiró de nuevo y miró el móvil de su bolsillo. Cuando lo guardó me miró, primero me recorrió de abajo arriba hasta terminar en mi cara. Tragué saliva, mis nervios chocaban contra mi pecho al igual que mi corazón. Maldito Liam Payne ¿por qué siempre me hacía sentir así?
Tu: ¿Crees que van a tardar?
Liam: No lo sé.
Tu: ¿Sabes algo? - espeté con ira y por primera vez desde que llegué, lo miré. Él me miró unos segundos con sorpresa y tristeza y luego bajó la cabeza. Me sorprendí por su gesto, ¿tan mal estaba?
Liam: Si, sé algo - murmuró jugando con sus dedos, como hacía cuando estaba nervioso o triste, supongo que esta vez eran las dos cosas.
Tu: ¿E-el qué? - le vi tragar salvia y noté como sus hombros cayeron con tristeza. Eso volvió a sorprenderme.
Liam: Que llegan tarde... - volvió a murmurar sin ganas. Suspiré y cerré los ojos sintiendo las lágrimas acumulándose en ellos.
Tu: Genial - noten el sarcasmo.

Estuvimos más de cuarenta minutos esperándolos en silencio, ninguno de los dos éramos capaces de hablar. Uno miraba el móvil y otro miraba a la puerta, así fueron esos largos minutos de tortura. ¿Tan difícil era? ¿Tanto daño nos habíamos hecho?

Liam: _______(tn)... - comenzó, pero se calló incapaz de seguir.
Tu: ¿Si?
Liam: Lo siento - su voz quebrada partió mi corazón.
Tu: ¿Por-por qué?
Liam: No van a venir, supongo que querrás irte.
Tu: ¿Por qué no van a venir?
Liam: Las chicas están cuidando de sus novios y Karen y Alex estaban en un atasco.
Tu: ¿Ya no están?
Liam: Dicen que han decidido ir a otro restaurante que les quedaba más cerca - suspiró - 'otro día hacemos la cena' - repitió en voz alta lo que decía el mensaje. Suspiré y me pasé las manos por el pelo. Genial, ¿qué iba hacer ahora? Porque si tengo que coger otro taxi no me va a llegar para mañana - pensé.
Liam: Si quieres yo te pago el taxi - lo miré.
Tu: ¿He hablado en voz alta?
Liam: - asintió con la cabeza - Si - hice una mueca, que despistada era.
Tu: Gracias - tragué saliva - pero no hace falta.
Liam: ¿Segura? - asentí con la cabeza. Se me quedó mirando unos segundos, unos segundos que fueron eternos y luego se levantó de la silla y cogió su chaqueta poniéndosela en el brazo - gracias por venir y gracias por no... estar tan distante conmigo.
Tu: Si... - suspiré - de nada - miré al suelo, noté como sus zapatos se movieron hacia la derecha y se salieron de mi plano. Levanté la cabeza con urgencia, ¿se iba? - ¿te vas? - se paró en seco y se giró mirándome con sorpresa.
Liam: ¿Quieres que me quede?
Tu: Quiero que hablemos.
Liam: Por favor perdóname, lo siento tanto - me suplicó, acercándose a mí hasta quedar a unos centímetros, retrocedí por instinto. Él me miró con dolor, pero no se volvió acercar.
Tu: Una conversación normal, por favor Liam.
Liam: Lo siento.
Tu: Liam, ahora mismo no sé que hacer, apenas puedo hablar contigo sin que mi voz tiemble - miré al suelo mientras las lágrimas comenzaban a inundar mis ojos.
Liam: Por favor, yo te quiero y no puedo perderte - en ese momento supe que él estaba tan mal como yo y que en las revistas todo era falso, como sus sonrisas.
Tu: No creo que te acordaste de ese amor mientras lo hacías con ella - espeté dolida. Supe que le hice daño, pero mi corazón también me hacía daño cada vez que se aceleraba por él.
Liam: ¿Que no te quiero? ¿Acaso estás dudando de eso? ¿De mi amor por ti? - Lo miré esperando a que se explicara, pero cuando vi que no iba a decir nada hablé.
Tu: Tal vez fue verdad.
Liam: ¡Es de verdad! - exclamó ganándose las miradas de los que cenaban tranquilamente con sus respectivas familias y compañeras. Ambos nos sonrojamos - ¿por qué hablas en pasado? ¿Acaso tu ya no sientes nada por mí? - ¿por qué esa pregunta me dejó sin respiración? ¿Y por qué se me hacía tan difícil decir que no? ¿Que no lo quería?

Porque le quieres, ya lo sabes.
Pero me hizo daño - luché contra mi subconsciente.
Pero el amor va más haya del dolor y de los engaños, se trata de confiar y de la verdad.
Él no lo hizo.
Pero aún así le quieres, no te engañes.

Tu: - tragué saliva - ¿Y tú? - no pude, no pude responder.
Liam: ¿Yo? - lo miré y mi corazón dio un vuelvo al verle con esas sonrisas tristes que daba en las revistas. - ¿Acaso no es obvio? ¿Acaso no te lo estoy demostrando ahora?
Tu: Eso es lo que me confunde - se rió con tristeza y me miró.
Liam: Mi ojos no podían dejar de ver tu hermosa sonrisa cada vez que me sonreías, con esa felicidad que solo tu puedes trasmitir. Esos ojos que son como ventanas a tu interior que poco a poco fueron enamorándome, es que era imposible no ceder ante ti, era imposible no enamorarme de lo prohibido, y yo nunca he sido así. Nunca había arriesgando mi corazón, arriesgándome ha salir lastimado, pero tu eras diferente, tú correspondiste mi amor con la mas tierna mirada, y la más bonita sonrisa, solo tú serás mi eterno amor... La que me quiso aún sabiendo lo que venía con la fama, me quisiste por como era y no por lo que tenía - se acercó a mí y me limpió las lágrimas que hacía tiempo se habían deslizado por mis mejillas - por eso y por más, te he querido, te quiero y te querré siempre.
Tu: Liam... - sollocé, él sonrió con tristeza y juntó su frente contra la mía.
Liam: Te quiero, por dios, te quiero tanto - su llanto se unió al mío. Y mi corazón se estrujó por el dolor, la felicidad y la tristeza, todo las mismo tiempo.
Tu: Yo también te quiero Liam - suspiró y tragué saliva - pero no puedo.
Liam: Lo sé - murmuró sin ganas.
Tu: No, no lo sabes - le miré - no sabes lo que es que tu novio te engañe con su novia, no muy falsa, que es una supuesta relación por un estúpido contrato de una maldita discográfica.
Liam: Tú eres mi novia, tu eres lo único que quiero - alejé nuestros rostros y lo miré. Ambos llorábamos enfrente de esas personas, pero a ninguno nos importó. En ese momento sólo estábamos él y yo. Me secó las lágrimas con sus dedos y me besó la frente. Cerré los ojos ante esa hermosa y sincera muestra de cariño, que estrujó mi corazón de dolor.
Tu: Yo creía que conmigo era suficiente - hablé todavía con los ojos cerrados - me gustaba creer que conmigo eras feliz, que íbamos a poder con todo lo que viniera porque confiábamos en el otro.
Liam: Prométeme que no te vas a ir con nadie - abrí los ojos y le miré.
Tu: ¿Qué?
Liam: No puedo perderte.
Tu: Liam - empecé pero me interrumpió.
Liam: Por favor - miré al suelo pero me levantó la cara con sus manos que encajaban a la perfección con mi cara - por favor - suplicó.
Tu: Tendrás cara, o sea yo no puedo estar con nadie, pero tu puedes ''hacértelo'' con tu novia falsa, ¿no?
Liam: ¡Estaba borracho! - exclamó en voz baja, suspiré de frustración y más lágrimas cayeron por mis mejillas.
Camarera: Perdonad, pero si no vais a cenar, les pediría por favor que dejasen la mesa para otros clientes.
Tu: Si - lo miré - de todas formas yo ya me iba - cogí el bolso de la mesa junto con la chaqueta y me fui hacia la salida. Parpadear me ayudó a quitar el efecto borroso que crearon mis lágrimas.
Liam: ¡______(tn)! - me paró justo cuando iba a parar un taxi. Para mi suerte y para su desgracia el taxi paró y abrió la puerta, esperándome.
Tu: ¿¡Qué!? - me solté con furia.
Liam: ¿Por qué no puedes perdonarme?
Tu: ¡Porque me has engañado!
Liam: Y me siento fatal por eso.
Tu: Déjame Liam, quiero irme a casa - me crucé de brazos esperando alguna queja por su parte.
Liam: Por favor perdóname.
Tu: No puedo.
Liam: Has tenido dos semanas para poder hacerlo, por favor, te necesito.
Tu: Eso no pareció importarte.
Liam: ¿Algún día podrás perdonarme? - ambos nos quedamos en silencio, mirándonos el uno al otro. Asentí con la cabeza y le miré acercándome al taxi, como esperé me siguió.
Tu: Si - le miré - cuando cada vez que te mire no sienta que mi mundo se cae a pedazos - me senté dentro y cerré la puerta. 

Con la mayor rapidez que pude, le di la dirección más cercana a casa y antes de que Liam pudiera hacer algo, el coche arrancó dejándolo atrás.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Gracias pequeñas Hormiguitas.

Bueeeno aquí traigo otra entrada para deciros que el domingo subiré el capítulo, que gracias a vosotras he podido hacer y está en modo construcción. Aun me faltan varias cosas, pero de aquí al domingo las tendré listas.
De nuevo muchas gracias por comentar y darme esas ideas magníficas. Espero que os guste el capítulo y que os lancéis a comentar, no muerdo ni nada xD.
Gracias por todo hermosas y pequeñas hormiguitas Heleneitors. Las amo.
Hel xxx

jueves, 11 de septiembre de 2014

PROBLEMAS.

Chicos/as :(( Se me hace muy mal deciros esto, pero es que no puedo escribir nada, no tengo ninguna idea. Tengo crisis ;'( *Llora desesperadamente en una esquina* No me sale nada, no se me ocurre que puedo hacer en el siguiente capítulo, ni como poder escribir lo poco que tengo. Estoy en blanco, completamente en blanco, en serio no se me ocurre nada.

Así que vamos hacer una cosa; Cuando leáis esto, comentad que puedo hacer para que me venga inspiración, o decirme ideas para el capítulo, o yo que sé. De verdad me siento muy mal por vosotros y por mí, porque cuando empiece el instituto apenas podré escribir y subir capítulos seguidos. Lo siento mucho, de corazón y espero esos comentarios de apoyo, consejos e ideas. Os lo agradeceré muchísisisimo.
Os quiero, gracias por estar aquí y muchos besos.
Hel xxxx

sábado, 6 de septiembre de 2014

CAP 61: It's Over.



- Narras Tu -

Me peiné con los dedos por el camino antes de abrir la puerta, pero dejé de hacer lo que estaba haciendo cuando vi a Sophia, parada delante mía y con una sonrisa muy falsa. ¿Qué quería esta ahora?

Tu: Hola - giré la cabeza, buscando a Liam con la mirada pero Sophia me interrumpió.
Sophia: He venido sola.
Tu: Oh, um, y ¿qué te trae por aquí?
Sophia: Venía a advertirte ya que veo que no haces nada para cambiarlo - fruncí el ceño.
Tu: ¿De qué hablas?
Sophia: Deja de jugar con fuego, yo estaba antes, no te entrometas.
Tu: ¿Perdón?
Sophia: Sabes de lo que estoy hablando - espetó. Subí las cejas con sorpresa, ¿qué le pasaba a esta?
Tu: Me he perdido.
Sophia: Mira que eres idiota...
Tu: Mira muñeca de plástico, si has venido a insultarme ya te puedes ir largando.
Sophia: He venido a decirte que te alejes de Liam.
Tu: ¿Perdón? ¿Y quién te crees que eres para...?
Sophia: Soy su novia - me costó la misma vida no reírme.
Tu: Que yo sepa eso solo lo dice un contrato.
Sophia: Y los miles de polvos que nos echamos juntos - mis cejas cayeron y mi boca se abrió.
Tu: ¿Qué?
Sophia: ¿No lo sabias?
Tu: Mira...
Sophia: Antes de ayer fue muy bestia, supongo que no pudo controlarse - me dio una sonrisa hipócrita que me dio ganas de darle una bofetada - es lo que tiene tener una novia que aguanta tanto - giró su cabeza para enseñarme las marcas en su cuello, las mismas que me hacía Liam.
Tu: ¿Crees qué me importa?
Sophia: Nos has visto miles de veces besarnos y ¿crees que nunca íbamos a más? - cerré los ojos y los puños con fuerza, las ganas de llorar y de gritar se quedó atascado en mi garganta como una gran bola.
Tu: - abrí los ojos y la miré - Estás equivocada - su sonrisa cayó.
Sophia: ¿A qué te...
Tu: ¿Crees que me importa lo que hagáis Liam y tu? - solté su nombre con veneno. Ella me miró con sorpresa.
Sophia: Si crees que me voy a creer eso estás equivocada.
Tu: Y si tu crees que yo me voy a derrumbar porque te hayas acostado con mi hermano, estás muy equivocada.
Sophia: No te engañes, sé que le quieres.
Tu: No te engañes, no me molesta. Sois libres de hacer lo que queráis, pero por favor, no me vengas a mí a contarme algo tan privado.
Sophia: Yo... - no la dejé terminar.
Tu: Ve a contárselo a una amiga, a no espera, que no tienes - y le cerré la puerta en la cara. 

Las lágrimas no tardaron en deslizarse por mis mejillas. Sentí como me quemaba la garganta y como el cuerpo me pesaba. Me deslicé por la puerta hasta quedar de rodillas en el suelo. Lloré y sollocé en silencio, nunca me gustó que la gente me escuchara y todavía tenía el miedo de que Sophia seguiría detrás de la puerta para ver como mi mentira era cierta.

Suspiré y me di la vuelta para sentarme en el suelo y tener la puerta a mis espaldas. Subí las piernas, escondí la cara entre mis brazos y volví a sollozar. ¿Qué debía creer? ¿Qué debía hacer? ¿Creer a Sophia? O ¿Hablar con Liam? ¿A quién diablos tenía que creer? ¿Era verdad? ¿Y por qué venía ahora a echarme en cara eso? ¿No era extraño?

- Flashback -

Liam: Espero que no tarde mucho en curarme.
Tu: ¿Tantas ganas tienes de volver a trabajar? - se rió.
Liam: No, pero si de estar contigo.
Tu: Ya estás conmigo.
Liam: Lo sé, pero no como quisiera.
Tu: ¿Y cómo es eso?
Liam: Pues tu en la cama, abrazada a mí con una sonrisa - sonreí.

- Fin del flashback -


Seguí llorando en el suelo hasta que el cansancio me pudo.

Me levanté algo aturdida, me dolía la espalda, el cuello y la cabeza. ¿Por qué estaba en el suelo? y ¿por qué me siento tan pegajosa? Me levanté del suelo con lentitud y me estiré una vez estuve de pie. Me dirigí al baño que había en la planta baja como pude, todo estaba oscuro.

Mi reflejo en el era horrible, mis ojos estaban rojos, mi cara tenía las marcas de las lágrimas ya secas y mis mejillas junto con mi nariz estaban igual de rojas. Suspiré y abrí el grifo del agua fía para lavarme la cara y despejarme. ¿Qué me había pasado? Ultimo que recordaba era a Sophia en mi puerta y luego...

Gemí, ¿todo eso era verdad? Se habrían... no, Liam no haría algo así, ¿verdad? Aunque es verdad que la está trayendo con nosotros cada vez que salimos. ¿Ya había pasado todo? ¿Tan rápido se había cansado de mí? Toqué mi mejilla viendo a través del espejo como una lágrima se deslizó por ésta. Me la limpié y salí del baño para vestirme, tenía que hablar con Liam, no podía pensar cosas raras de él. 

¿Y si era mentira?

¿Y si es verdad?

Pero Liam no haría algo así.

¿Quién lo dice?

Liam es de los que no podrían engañar alguien, y si lo hace se sentiría muy mal.

¿Crees en eso o crees que es una fachada?

Yo...

Negué con la cabeza despejando mi mente de esos pensamientos contra mi conciencia. Abrí el armario y saqué lo primero que vi:



Me peiné un poco con los dedos mientras bajaba por las escaleras justo para irme, maldecí entre dientes cuando el viento frío golpeó mi cara haciéndome estremecer. Me acomodé el gorro y comencé andar a la casa de los chicos. No tenía dinero para el taxi y andar me vendría bien, aunque estuviera a la otra punta de la ciudad.

Miré por la ventana del taxi viendo los coches, las personas y los edificios pasar con rapidez. Preguntaréis cómo voy en un taxi, pues mágicamente encontré dinero en mi bolsillo del pantalón, así que lo pensé detenidamente y pedí un taxi para que me llevase.
Le di las gracias, le pagué y caminé los kilómetros que faltaban hasta la casa.

Tragué salvia con fuerza cuando me encontré enfrente de la puerta y a punto de tocar el timbre, ¿qué me esperaba al otro lado? me pregunté mojándome los labios con nerviosismo. Cerré los ojos y cogí la fuerza suficiente para llamar.
Minutos después salió Liam en boxers y con una sonrisa que al verme se borró.

Liam: _______(tn)... - mi nombre salió de su boca como si nunca esperase verme allí.
Tu: Liam - hablé con seriedad, que estuviera así no me iba a distraer, tal vez un poco sí.
Liam: ¿Quieres algo?
Tu: Hablar contigo.
Liam: - frunció el ceño - Claro pasa - se hizo a un lado y entré en la casa, me froté las manos por inercia al sentir el calor que había dentro de la casa. Le seguí hasta el living, donde nos sentamos uno enfrente del otro. Me separé un poco, dejando una notable distancia entre nosotros, a lo que él me miró confundido - ¿qué pasa?
Tu: Liam, yo... - suspiré. ¿Cómo se lo iba a preguntar?
Liam: Si... ¿qué pasa? ¿Estás bien? - lo miré y sin querer nuestros ojos chocaron, le sostuve la mirada hasta que la tristeza pudo conmigo y agaché la vista escondiendo las lágrimas.
Tu: Yo...
Liam: ¿Has estado llorando? - asentí - ¿por qué? ¿Qué diablos a pasado? ¡_______(tn)!
Tu: ¡Sophia! - exclamé - eso ha pasado - la cara de Liam se descompuso. Miré a mi alrededor esperando escuchar los pasos de los chicos, pero no oí nada - ¿Estamos solos?
Liam: Si, pero ¿qué pasa con Sophia? - suspiré.
Tu: Liam... no sé como preguntarte esto, pero quiero que seas sincero.
Liam: Siempre lo soy contigo - mi corazón empezó a latir con fuerza al escuchar esas palabras. 
Tu: ¿Tu... te has...?
Sophia: ¿Liam vienes a la cama? Empiezo a tener... frío - Liam la miró con los ojos abiertos y luego me miró a mí. Lo miré durante unos segundos con el ceño fruncido antes de darme la vuelta y ver a Sophia en ropa interior y con una enorme cara de falsa sorpresa.
Tu: ¿No habías dicho que estabas solo? - solté con los ojos cerrados con enfado.
Liam: Yo... esto no es lo que parece.
Tu: ¿No? - mi voz tembló, tragué saliva intentando tragar el nudo que se había formado en mi garganta. Me levanté del sofá y di unos pasos atrás separándome de él, Liam me imitó y se levantó - veo que el refriado ya ha desaparecido - mis ojos se inundaron de lágrimas, suspiré. La tristeza, rabia, decepción, traición se filtraba por mi piel, dejándome completamente paralizada.
Liam: _______(tn)...
Tu: La gente tiene razón, no es bueno enamorarse.
Liam: Déjame explicarme.
Sophia: ¿Vas a tardar mucho? - la miramos.
Los dos: ¡Cállate! - exclamamos. Ella se sobresaltó y dio un paso atrás.
Sophia: Yo te espero en la habitación - y salió corriendo hacia el pasillo. Una vez desapareció Liam me miró.
Tu: Entonces es cierto - Liam negó con la cabeza - no lo niegues Liam, me dijiste que siempre eras sincero conmigo - le señalé y luego a mí. Tragó visiblemente salvia, mostrando lo nervioso que se encontraba.
Liam: Si, pero...
Tu: ¡La verdad! Liam - noté como cerró la boca y apretó los dientes con fuerza - dime la verdad - murmuré con la voz rota.
Liam: Si - suspiró. Solo necesitó decir esa palabra para terminar de confirmar lo que ya sabía y no quería ver. Solo bastó esa pequeña palabra para destrozarme. Mis ojos se llenaron de lágrimas haciéndome ver borroso. Cerré los ojos para que las lágrimas cayeran y se deslizasen por mis mejillas. Sentí como mi mundo comenzaba a caer, destrozándose en pequeños fragmentos que no podían volverse a recomponer - pero no fue aposta, estaba borracho y...
Tu: Y la buscaste a ella.
Liam: No, ella ya estaba aquí y... todo pasó muy rápido, yo... - Sentí mi corazón quemarse dentro de mi pecho, haciéndome sentir una enorme y dolorosa bola en el pecho, dejándome sin poder respirar.
Tu: No.. no me lo puedo creer - volví a cerrar los ojos deseando que la tierra me tragara. Esto no podía estar pasando, ¿de verdad Liam me había engañado? ¿De verdad él...? Abrí los ojos cuando escuché que volvía hablar.
Liam: Por favor, no llores, sé que fue insensato y que no debí haberlo hecho y también debería habértelo contado, pero tu ya tenías tus problemas con el ballet y... bueno no quería - me señaló - esto.
Tu: ¿¡Eres idiota!? - pregunté con veneno. Centré mi mirada en el suelo, no quería mirarle porque sabía sus ojos demostrarían dolor y eso lo hacía todo más real.
Liam: No seas así, cometí un error y te juro que me arrepiento absolutamente de todo, por favor - dio un paso hacia mí pero di un paso hacia atrás, impidiendo que me tocase. Hizo una mueca de tristeza y pude ver las lágrimas formándose en sus ojos - perdóname.
Tu: ¿Cómo puedes tener el descaro de pedir el perdón?
Liam: Por favor, ______(tn)... fue un error, te lo prome...
Tu: ¡No! No me prometas nada que no vas a cumplir.
Liam: Yo...
Tu: ¿Seguro que no fueron más veces mientras estabas conmigo? ¿Quién me dice a mí que todas esas veces en las que la llevabas con nosotros no era una cita vuestra de verdad? ¿Cómo puedo creerte ahora? 
Liam: Todo eso es mentira, yo no he hecho... - le interrumpí con furia atreviéndome a mirarle.
Tu: ¿Y qué hacías aquí con ella, solos y en ropa interior? - su rostro cayó y una lágrima se deslizó de su ojo a su mejilla. Sentí mi corazón romperse de nuevo al verle, la ultima vez que había visto llorar a Liam, fue cuando ocurrió el accidente.
Liam: Te juro, te prometo que no es lo que parece.
Tu: ¿Qué no es lo que parece? ¿Te crees que voy a confiar en ti?
Liam: Los dos íbamos a dormir, pero en habitaciones separadas, mañana se va fuera para ver a su familia y el aeropuerto queda más cerca de aquí - me habló con desesperación, como si quisiera que lo entendiese a la perfección y no me imaginase nada.
Tu: Claro y los dos estáis en ropa interior porque hace mucha calor - ironicé con veneno ganándome una mueca por su parte - estás muy mal si piensas que voy a creerme eso, no vas a engañarme otra vez.
Liam: No te estoy engañando y no lo volveré hacer, nunca.
Tu: - bufé - Por supuesto que no.
Liam: ______(tn) - noté el miedo de Liam en sus ojos y mi interior se contrajo al verlo tan vulnerable y frágil, como aquella vez...
Tu: Se acabó - mi voz se quebró y más lágrimas salieron de mis ojos. Sentí como mi corazón se partía en mil pedazos al decir aquella dolorosa frase.
Liam: ______(tn)... - susurró con la voz rota. Él estaba rompiéndose, al igual que yo - por favor, no... - negó con la cabeza con lágrimas en los ojos y el labio inferior entre sus dientes. Se acercó de nuevo a mí pero alcé mi mano impidiendo su movimiento al chocar contra su pecho.
Tu: No, Liam - sollocé, tal vez le dolía a él lo mismo que a mí, pero no podía, por mucho que le amase, ahora mismo no podía.
Liam: Podemos arreglarlo, por favor, eres todo lo que necesito.
Tu: No, no lo creo, ya la tienes a ella - eso le hizo daño, lo pude ver en su cara y sus ojos. Dio otro paso hacia a mí y di otro lejos de él - ella es una obra de arte completa.
Liam: Por favor, estoy muy arrepentido de todo lo que hice y te juro que me duele esto tanto como a ti - suplicó en un sollozo. Sollocé con fuerza y negué con la cabeza. - Por favor ______(tn) eres lo mejor de mi vida y no puedo... no quiero perderte.
Tu: - Lo miré - Haber pensado en eso mientras la besabas a ella. 

Caminé con rapidez hasta la puerta, cerrándola con fuerza, pero sin dar un portazo, porque no pude, mi cuerpo no tenía fuerzas para nada. Me apoyé en la puerta y volví a sollozar. Mi corazón se encogió de dolor.

Liam: Por favor, yo te quiero - le escuché decir desde el otro lado de la puerta, como si estuviera también apoyado en ella.
Tu: Yo también Liam.

Sollocé con fuerza por ultima vez y corrí lejos de la casa. Corrí y corrí, empujando a las personas, esquivando los coches y las demás cosas que me encontraba en la calle. La gente me miraba con empatía al notar las lágrimas en mis mejillas, pero de nuevo, no tenían ni idea de lo que me pasaba y es que mi mundo... se había destrozado.

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AQUÍ ESTÁ! AQUÍ LLEGÓ, EL HERMOSO Y ASOMBROSO CAPÍTULO QUE TANTAS LÁGRIMAS ME HA HECHO SOLTAR. (VIVAN LAS MAYÚSCULAS!)
Espero que os guste, comentad que os pareció y si habéis llorado, porque yo lo he hecho y soy la escritora. *Se limpia las lágrimas* De verdad, es uno de los capítulos que más me gustan y espero que realmente os guste. Besos de uandi y las amo pequeñas hormiguitas heleneitors :D
Hel xx